jueves, octubre 16, 2008

Segundo día en Bangkok

Pensamos en hacer un Tour turístico y dejar las compras para más tarde. Cuando estábamos llegando al Gran Palacio, eran como las dos de la tarde y se podía ver el palacio en la distancia cuando un hombre con pinta de decente se acercó a nosotros. Ahora, sólo para que conste en acta, nosotros somos un poco escépticos en general (Paul más que yo), no se puede confiar en estas personas. Pero el hombre parecía bastante creíble y sin interés en vendernos nada asi que decidimos hablar con él. Nos dijo que era un estudiante de la Universidad y que el Gran Palacio estaba aun abierto, pero sólo hasta las tres y media y que además ese día era sólo para los locales. El hombre nos sugirió que volviéramos al día siguiente tempranito, cuando no hace mucho calor. Nos pregunto que si teníamos un mapa y señaló diferentes templos de Bangkok a los que podríamos ir esa tarde. Señaló el Buda de pie, y el buda sentado. Luego empezó a mencionar algo acerca de una especie de feria o venta especial que se anuncio en TV la noche anterior, un lugar con muy bueno precios y ofertas que se acababan al día siguiente. Nos enseño como despedirse en Thailandes y saludar y nos deseo buena suerte en tailandés. Paramos un Tuk-Tuk intentamos decirle a donde queríamos ir (como nos dijo el otro) pero fue un poco confuso así que nuestro "amigo" habló con el conductor y arreglo el precio. Nuestra primera parada fue el Buda de pie, que es una magnífica estatua gigante de oro de unos 50m. Tomamos algunas fotos y dimos un paseíllo alrededor del templo antes de volver al Tuk-Tuk y rumbo a nuestra segunda parada, el Buda Sentado.

El Buda sentado no es tan impresionante como el Buda de pie, pero era bastante espectacular. Tomamos algunas fotos dentro de los templos. A medida que caminábamos de vuelta al Tuk-Tuk, él nos pidió que esperáramos mientras iba al baño. (Por qué no fue mientras estábamos en el templo?) mientras estábamos esperando, al lado de nosotros había otro hombre, bastante normal, fumando un cigarrillo. Él amablemente nos pregunta lo que habíamos visto hasta ahora y que que íbamos a ver después, le enseñamos el mapa – en el que otro chico tailandés escribió. Sorprendido nos pregunto que quien nos había dado ese nombre, Voglee (nombre de la sastrería)? Le decimos que un estudiante tailandés. Nos confirma que es un buen sastre y muy barato. También mencionó algo acerca de la TV y las noticias de anoche. Yo estaba muy interesada en las sastrerías, mucha gente me comento que Tailandia era un buen sitio para confeccionarte un vestido de seda y que te hacen copias muy buenas.
Genial!(pensamos), dos personas agradables e independientes nos confirman que es un buen sastre. Así que salimos del templo y le pedimos al conductor que nos llevara a Voglee. Pensamos qué suerte que tuvimos y lo bien que nos había ido el día, Lleno de sorpresas inesperadas. Llegamos a Voglee y nada mas entrar por la puerta un hombre nos escolta hasta una sala privada donde hablamos de lo que estamos buscando. Nos ofrecen algo de beber y le dijimos lo que estábamos buscando; toma nuestras medidas, están de acuerdo en copiar el vestido de mi abuela que había llevado y hasta me dejaron llamar a España para confirmar como quería el abrigo mi madre. Fuimos abajo y llego el momento de pagar. Yo tenía mi tarjeta de crédito, pero como Paul no tiene una, tuvimos algunos problemas, así que al final y después de que el hombre presionara un poco la venta acepte pagar por mis encargos y un deposito por Paul.
Salimos de la tienda y continuamos con nuestro recorrido. Visitamos algunos lugares interesantes, y como se hizo un poco tarde decidimos ir a la zona donde están los grandes y modernos centros comerciales. Para llegar allí cogimos el barco-bus .... Tengo que decir que nunca había visto un transporte público como este. Hay que saltar al barco desde el muelle, y en el barco sólo hay asientos sin más espacio. La velocidad es OK, pero para protegerse del agua no hay ventanas hay una especie de lona con una cuerdecita de la que tiras para que suba la lona y haga de parapeto. Intuimos la parada y Paul tubo algunos problemas para bajar del barco que es bastante bajito (la gente de allí es muy pequeño) y también porque el barco no se detiene para que te bajes.
La zona comercial es increíble, pero sorprendentemente aquí las cosas no son mas baratas. Todas las grandes marcas son aún más caras que en Europa, y para las cosas típicas de aquí no es el lugar mas adecuado para comprar (aquí vienen los turistas de alto nivel). También es una zona en la que no me gustaría tener el hotel(zona en la que estube mirando para alojarnos....), el metro no es subterráneo y corre sobre unas enormes estructuras que te hacen sentir como que estas en unas zonas subterráneas (bastante difícil de explicar) La zona es en realidad sucia, caótica y ruidosa. Pero por supuesto, en los centros comerciales todo es armonía, orden, limpieza y el lujo. Gran contraste.

A medida que regresamos al hotel en un autobús publico(otro medio de tranporte peculiar y una experiencia única) Paul me comenta que le huele un poco mal el tema del sastre. Tan pronto como llegamos al hotel me conecte a internet. Si escribe la palabra Voglee en Google tendrás tu respuesta: Timo!

No hay comentarios.: